
México-Tenochtitlan
México-Tenochtitlan (en náhuatl: Mēxihco Tenōchtitlān, 'Lugar de pencas de nopal') fue la capital del estado mexica.[1] La fundación de la ciudad es un hecho cuya historia se mezcla con la leyenda. La mayoría de las fuentes cita como fecha de fundación de la ciudad el 18 de julio de 1325, de acuerdo con la información proporcionada por los mexicas y que se encuentra registrada en varios documentos. La leyenda de la fundación señala que México-Tenochtitlan fue poblada por un grupo de tribus nahuas migrantes desde Aztlán, lugar cuya ubicación precisa se desconoce. Tras merodear por las inmediaciones del lago de Texcoco, los futuros mexicas se asentaron en diversos puntos de la cuenca de México que estaban sujetos al señorío de Azcapotzalco. La migración concluyó cuando fundaron su ciudad en un islote cercano a la ribera occidental del lago. Las excavaciones arqueológicas apuntan a que el islote de México estuvo habitado desde antes del siglo XIV y que la fundación de Tenochtitlan pudo ser posterior a la de México-Tlatelolco, su gemela del norte. México-Tenochtitlan se convirtió en un altépetl independiente tras el establecimiento de una alianza con Texcoco y Tlacopan que derrotó a Azcapotzalco.
La capital de los mexicas se convirtió en una de las mayores ciudades de su época en todo el mundo y fue la cabeza de un poderoso Estado que dominó una gran parte de Mesoamérica. El florecimiento de la ciudad se realizó a costa del tributo pagado por los pueblos sometidos a su poder. Por ello, cuando los españoles llegaron a Mesoamérica, numerosas naciones indígenas se aliaron con ellos con el objetivo de poner fin a la dominación tenochca. Cuauhtémoc —último tlatoani de México-Tenochtitlan— encabezó la resistencia de la ciudad, que cayó el 13 de agosto de 1521 a manos de los españoles y sus aliados indígenas, todos bajo el mando de Hernán Cortés
Tenochtitlan
México Tenochtitlan (lugar de tunas sobre piedra/las tunas son las frutas que da el nopal), se fundó en una pequeña isla en medio de un lago donde en 1325 los antepasados de los aztecas vieron un águila sobre un cactus, o nopal, comiéndose una serpiente; escena que vemos representada en el centro de la bandera mexicana. Finalmente los aztecas encontraron el sitio indicado en algún lugar del lago de Texcoco y allí fundaron su ciudad. Tal isla se encontraba en donde hoy está el centro de la ciudad. De acuerdo a la tradición calendárica y las crónicas, estos sucesos ocurrieron el día 18 de julio de 1318, de acuerdo con los códices Cuahuitlán y Vaticano, y en 1325 según códice de Mendoza. Más tarde los aztecas edificaron en el lugar sus pirámides.
La tradición legendaria de los pueblos nahuas explica que estos pueblos hicieron una pregrinación desde su lugar de origen, llamado Aztlán hasta lo que más tarde sería Tenochtitlan, y que esta peregrinación de los nahuas-aztecas duró 165 años, hasta encontrar el lugar deseado. Según a sus leyendas su dios Huitzilopochtli ('colibrí siniestro'), les había prometido que encontrarían un lago con un islote, en el cual habría una roca y sobre la roca un nopal y, sobre el nopal un águila devorando una serpiente.
Etimológicamente Tenochtitlan significa literalmente 'lugar de tunas sobre piedra', las tunas son las frutas que da el nopal. Morfológicamente en náhuatl te-nōch-ti-tlān deriva de las palabras te(tl) 'piedra', y nōch(tli) (tuna), que integradas a -ti (estativo) y -tlān 'lugar (de), o donde abunda algo' se construye la palabra 'tunal'. Según ilustra el Códice Borgia, la palabra 'piedra' en este caso significa «corazón de la Tierra», ya que la forma con la que se representa se asemeja a un corazón humano doble. El nopal, de donde se derivan las tunas, nace directamente de la diosa de la tierra. Esta representación le da el significado divino a la piedra original.
[editar] Historia
[editar] Fundación
[editar] Mito de la fundación de Tenochtitlan
Fundación de México-Tenochtitlan. Códice Durán, s. XVI.
Después de la Conquista de México-Tenochtitlan, algunos frailes tuvieron interés en conocer la historia antigua de la ciudad. Gracias a esta curiosidad se dispone de documentos que permiten acercarse a los relatos de los indígenas. Algunos de estos documentos, más tardíos, fueron elaborados directamente por los descendientes de la nobleza indígena. Todas estas fuentes indican que los mexicas eran originarios de Aztlán, sitio sobre el que se debate su ubicación precisa y su existencia real. De acuerdo con la Crónica Mexicáyotl, en Aztlán los futuros mexicas eran esclavos de los aztecas y llevaban este nombre. Cuando Huitzilopochtli manifestó a su pueblo el imperativo de que marcharan hacia nuevas tierras, también les ordenó que dejaran de llamarse aztecas porque a partir de ese momento serían todos mexicanos.[3] Este episodio también es recreado por el Códice Aubin[4] y el Códice Durán.[5] La Tira de la Peregrinación señala que Aztlán estaba ubicado en una isla donde había seis calpullis y un gran templo, probablemente dedicado a Mixcóatl.[6] En la Tira Huitzilopochtli sólo aparece después que los aztecas llegaron a Teoculhuacan en el año 1-pedernal. De ahí partieron ocho calpullis encabezados por cuatro teomamaque ("cargadores de los dioses"); uno de ellos, identificado como Tezcacóatl, cargaba el bulto de Huitzilopochtli.[7]
Según la mitología mexica Huitzilopochtli les ordenó que sólo fundarían su reino donde estuviera "un águila parada sobre un nopal devorando una serpiente". Siguiendo este designio, los mexicas deambularon por varios lugares, siempre en busca del portento que indicara cuál era la tierra prometida por su dios. De acuerdo con la Tira de la Peregrinación, la gente de Cuitláhuac se separó del resto de los calpullis cuando aún estaban en migración. Más tarde, los mexicas llegaron a la región de Tollan-Xicocotitlan, donde Huitzilopochtli les ordenó que desviaran el cauce de un río para crear una laguna en torno de un cerro. El placer de vivir en esa tierra casi llevó a los mexicas a olvidar que su dios les había prometido otra tierra, y viendo esto, Huitzilopochtli les hizo salir de ese sitio y continuar la migración.[8] Llegaron entonces al valle de México y pasaron por varios pueblos, hasta que se asentaron en territorio de los tepanecas de Azcapotzalco, a quienes les sirvieron como guerreros mercenarios. Finalmente, encontraron el sitio señalado por Huitzilopochtli en un islote del lago de Texcoco. En la Crónica Mexicáyotl, Tezozómoc dice que cuando hallaron el lugar, el sacerdote Cuauhtlaquezqui dijo las siguientes palabras:
Id y ved un nopal salvaje: y allí tranquila veréis un águila que está enhiesta. Allí come, allí se peina las plumas, y con eso quedará contento vuestro corazón: ¡allí está el corazón de Copil que tú fuiste a arrojar allá donde el agua hace giros y más giros! Pero allí donde vino a caer, y habéis visto entre los peñascos, en aquella cueva entre cañas y juncias, ¡del corazón de Cópil ha brotado ese nopal salvaje! ¡Y allí estaremos y allí reinaremos: allí esperaremos y daremos encuentro a toda clase de gentes!
Nuestro pechos, nuestra cabeza, nuestras flechas, nuestros escudos, allí les haremos ver: a todos los que nos rodean allí los conquistaremos! Aquí estará perdurable nuestra ciudad de Tenochtitlan! El sitio donde el águila grazna, en donde abre las alas; el sitio donde ella come y en donde vuelan los peces, donde las serpientes van haciendo ruedos y silban! ¡Ese será México Tenochtitlan, y muchas cosas han de suceder![9]
Las fuentes señalan que este suceso ocurrió en el año dos-caña, 1325 del calendario occidental.Nuestro pechos, nuestra cabeza, nuestras flechas, nuestros escudos, allí les haremos ver: a todos los que nos rodean allí los conquistaremos! Aquí estará perdurable nuestra ciudad de Tenochtitlan! El sitio donde el águila grazna, en donde abre las alas; el sitio donde ella come y en donde vuelan los peces, donde las serpientes van haciendo ruedos y silban! ¡Ese será México Tenochtitlan, y muchas cosas han de suceder![9]
Caída
Los conquistadores españoles deshaciéndose del cuerpo de Moctezuma, Códice Florentino, siglo XVI.
Lámina del Lienzo de Tlaxcala. Malintzin sirvió de intérprete a Hernán Cortés frente a los indígenas, ya que hablaba maya y náhuatl.
El 8 de noviembre de 1519, Cortés llegó a Tenochtitlan, siendo recibido triunfalmente por Moctezuma en la calzada de Tlalpan. Éste creía que se trataba del dios Quetzalcóatl quien, según la leyenda, regresaría un día por el oriente.[13] [14] Moctezuma hospedó a Cortés en el Palacio de Axayácatl y pronto éste capturó a Moctezuma, que no opuso resistencia.[13] Mientras tanto, en Cuba, Diego Velázquez intentaba recuperar el control de las tropas, pues sospechaba que Cortés planeaba insubordinarse y como precaución envió una expedición comandada por Pánfilo de Narváez a Veracruz.[15] Cuando Cortés se enteró de lo ocurrido se dirigió a Cempoala con algunos soldados para enfrentarlo, mientras tanto, dejó al mando de la guarnición a Pedro de Alvarado. Cerca de Zempoala, Cortés tuvo un violento enfrentamiento con Narváez, quien resultó herido. Cortés logró convencer a los soldados recién llegados de que se uniesen a él para fortalecer el ejército español. Entre los hombres de Narváez venía un negro que había contraído la viruela, enfermedad desconocida en Mesoamérica que se propagó rápidamente entre los indígenas y causó una enorme mortandad.[15]
Mientras tanto, en la capital mexica, los habitantes preparaban una importante festividad a los dioses Tezcatlipoca y Huitzilopochtli.[15] Pedro de Alvarado dio órdenes a sus soldados de atacar a los indígenas durante la fiesta. Aunque para muchos resultan poco comprensibles las razones de la orden de Alvarado, algunos la explican argumentando que pudo haber confundido los preparativos para la fiesta religiosa indígena pensando que tal vez eran movimientos para tenderles una trampa.[15] Lo cierto es que durante ese ataque cientos de indígenas, incluyendo mujeres y niños, fueron asesinados por los españoles frente al Templo Mayor. La indignación que ese ataque generó entre los mexicas fue enorme. El pueblo se levantó en armas contra los españoles y los combatió con ímpetu.
Tras el regreso de Cortés, el pueblo estaba furioso por los excesos de Alvarado, y Cortés mandó llamar a Moctezuma para que calmara a la gente, pero el pueblo respondió apedreándole, heridas que le causaron la muerte poco después, en junio de 1520.
Entonces Cuitláhuac fue electo tlatoani y de inmediato organizó al ejército para echar fuera a los españoles. El 30 de junio de 1520, los mexicas tomaron por sorpresa a los españoles, que intentaban huir de Tenochtitlan y los derrotaron en uno de los puentes de la ciudad, causándoles severas bajas, y pérdidas importantes de objetos de oro que habían acumulado. A este episodio, ocurrido el 30 de junio de 1520, se le conoce como la Noche Triste, debido a que, según cuenta la leyenda, Cortés lloró al pie de un ahuehuete.
Los españoles de inmediato comenzaron a reforzar su tropas, con ayuda de los tlaxcaltecas y otros pueblos aliados. En mayo de 1521, comenzó el sitio de Tenochtitlan. Mientras tanto, Cuitlahuác murió de viruela en noviembre de 1520, y fue sucedido por Cuauhtémoc. El asedio se prolongó, los españoles con la ayuda de sus aliados indígenas poco a poco fueron tomando la ciudad, cortaron el agua y obligaron a los mexicas a replegarse hasta que, finalmente, el 13 de agosto de 1521, cayó Tenochtitlan.
[editar] Economía y sociedad
La economía azteca estaba basada en los tributos que los pueblos dominados estaban obligados a pagar. Otro punto importante de la economía radicaba en el comercio, actividad que los mexicas realizaron con base en el trueque, y en la que utilizaron como moneda, el grano de cacao y las habichuelas. Esta clase de comercio favorecía el intercambio de productos.Los mexicas introdujeron en su legislación el concepto de propiedad comunal, que era un pedazo de terreno entregado a cada uno de los miembros del calpulli,[16] llamados macehuales quienes, a diferencia de los nobles, poseían sólo las tierras indispensables para sobrevivir.
Estas tierras podían rentarse, pero los productos se repartían entre la comunidad arrendadora y los inquilinos. Las tierras de los nobles se heredaban, y no podían pasar entre gente de otra clase social. Si una persona poseedora de una tierra moría sin descendencia, pasaba automáticamente al tlatoani. En general, las tierras de la ciudad se usaban para la manutención de la nobleza y los sacerdotes, y se dividían en:
- teopantlalli (de los sacerdotes)
- tlatocatlalli (gastos del palacio)
- tecpantlalli (mantenimiento de los criados del palacio)
- tecuchtlatoque (pago y servicios de los jueces)
- michmalli (servicio de guerreros y militares)
- yoatlalli (tierras del enemigo)
Los alimentos más consumidos eran el maíz, el epazote, la calabaza y el chayote. Otros cultivos importantes eran el tabaco y el algodón.
[editar] Educación
La educación estaba centrada en tres instituciones:- Calmécac: Escuela donde estudiaban los hijos de la clase alta, prepárandolos para ser sacerdotes, militares o comerciantes, enseñados por sabios llamados tlamatinime, a base de una férrea disciplina corporal.
- Telpochcalli: Ahí concurrían los hijos de los macehuales, la educación era menos preparada y se les enseñaban sólo oficios.
- Cuicacalli: Escuela dedicada al canto y al desarrollo musical.
Las calles de Tenochtitlan (tlaxilacalli) fueron hechas con una especie de banqueta de tierra apisonada para el tránsito humano y en muchas de calles adyacentes iba un canal para el acceso de canoas. Se procuraba, según versiones de los cronistas, su terraplenado y apisonado constante así como su barrido y limpieza. Los excrementos eran recogidos por macehuales dedicados a ello, que posteriormente los vendían como fertilizante o bien se depositaban en letrinas privadas o públicas que se vaciaban en el lago. La orina se depositaba en vasijas para ser usada en el tratamiento textil. La basura se incineraba en enormes hogueras que servían para iluminar de noche las calles, una costumbre mexica que los españoles desecharon

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